ARQUITECTO:
Julio Mejón Artigas
ARQUITECTO TÉCNICO:
Joan Romero
ÁREA ESTRUCTURAS:
BOMA SL – Miquel Ángel Sala
FOTOGRAFÍA:
Jordi Bernadó
AÑO PROYECTO EJECUTIVO:
2002
AÑO FINAL OBRA:
2003



Ubicada en Almacelles, municipio próximo a Lleida, la casa se sitúa en la frontera entre lo urbano y el campo, en la esquina de la manzana a la que pertenece.

El programa es el habitual de una vivienda, se desarrolla en una parcela de 400m2, 20m2 x20m2, en tres volúmenes, garaje, zona de día planta baja y zona de noche planta primera. Procuramos ser fieles a la orientación, nos encontramos en un clima muy frio en invierno y muy caluroso en verano, con fuertes contrates de luz y la posibilidad de ubicarse con la libertad que te da una vivienda unifamiliar, nos permite orientar las piezas para obtener el máximo aprovechamiento, así los dormitorios se sitúan al este, el comedor estar al sur y el estudio al norte, dejando el oeste para piezas de comunicación o aseos.

En el origen del proyecto, buscamos ideas de simplicidad y abstracción, creamos una volumetría clara, como si de un mueble se tratara, componemos con volúmenes, diferenciados por la utilización de diferentes materiales, así la planta baja, es de hormigón encofrado con tableros de madera, confundiéndose con la valla, el garaje de madera, del mismo tamaño del encofrado y por último la planta primera metálica de acero oxidado (ventilada), con carpintería a piel, enfatizando la esquina con el voladizo.

El hormigón simboliza solidez, textura, robustez, contraponiéndose al vidrio, tenso, delicado y frágil de la sala de estar o de la escalera, ambos representan la dualidad, presencia y ausencia.

En el interior se sigue el mismo criterio, suelo de piedra cuarcita en la zona de día y suelo de madera industrial de roble en la zona de noche.

Nuestra idea era trabajar con materiales nobles, con un buen envejecimiento, materiales primarios, poco elaborados, sin excesivas manipulaciones industriales, tanto en el interior como en el exterior, nos parece interesante trabajar con la idea que la obra la termina el tiempo, el azar, de no ser un producto acabado perfecto, es por ello que utilizamos materiales de elaboración artesanal, hormigón o acero pulido, el cual lo oxidamos con agua de mar y el paso de los días.

Las cubiertas también siguen el mismo criterio de sus volúmenes, en las zonas de hormigón, son de grava de color gris y en la caja de acero color marrón (grava oxidada).